domingo, 6 de agosto de 2017

Cristina ya perdió

La última vez que Cristina Elisabet Fernandez que se presentó en una boleta en la provincia de Buenos Aires fue en octubre de 2011 como candidata a presidente en esa ocasión por el partido justicialista dentro del hoy extinto Frente para la victoria.  En aquel momento se alzó con una cómoda victoria en el distrito sumando 11.865.055 votos; hoy seis años después según las encuestas apenas supera el 50% de esos números para las PASO. A esto habría que sumarle que el resto del país también existe y que en ninguna otra provincia sus candidatos superan el 20% y en la mayoría pelean por un cuarto o quinto puesto. Con estos números nadie en su sano juicio podría hablar de victoria sin embargo Cristina enfrenta un problema mucho mayor; la elección es en octubre.

Las PASO fueron un invento de Néstor Kirchner para mostrarse como una coalición aparentemente invencible ante una oposición que tardó casi una década en encontrarle la vuelta y se presentaba dispersa para supuestamente morderle votos por derecha e izquierda lo cual en los hechos no hacía otra cosa que acentuar el efecto buscado por el Kirchnerismo. El problema es que ahora Cristina está sola. Sus antiguos aliados como Massa y Randazzo huyeron de su lado o están escondidos debajo de una alfombra como Aníbal Fernandez o D’Elia. Sin embargo, el mayor inconveniente que tiene es otro mucho más grave y profundo. Doce años de discursos confrontativos que tuvo puntos increíbles como el “Vamos por todo” o “si no les gusta armen un partido y ganen las elecciones” hicieron del Kirchnerismo destinatario de odio o amor pero no dejó lugar para los grises. Esto lleva a que el piso y el techo de Cristina sean prácticamente lo mismo.

El que no la ama la odia significa en la práctica que sacar un 30% implica tener un 70% en contra. Dicho de otra manera, difícilmente un voto de Massa o Randazzo en la PASO se traslade a Cristina en octubre. Por el contrario, la tendencia argentina al “voto útil” demostrado a lo largo de casi todas las elecciones desde la vuelta de la democracia hace pensar que Cambiemos posiblemente sume bastante más en octubre que en agosto y difícilmente Massa o Randazzo que pelean por no desaparecer sean los que logren revertir esta tradición.

Suponer que seis meses de ponchos y mates con pasta frola cambien la imagen de un candidato es posible solo en el inconmensurable imaginario de Cristina, que ya perdió.

domingo, 17 de abril de 2016

Cristina Kirchner en la dimensión desconocida

Por José María Rodríguez Saráchaga


Una persona procesada por la justicia, refleja esta situación de diversas maneras a través de su lenguaje no verbal: bronca, pesadez, dolor, indignación, temor, incluso fingida despreocupación, pero el cuerpo siempre habla. Cristina Kirchner arribó desde Santa Cruz hasta su piso de Recoleta absolutamente ajena a la gravedad de los hechos que la rodeaban; como Gloria Swanson en el final de Sunset Bolulevar que en el momento de ser arrestada miraba a las cámaras de los periodistas convencida de estar filmando a una película.
Llegó a tribunales vestida como una abogada, con un traje sastre gris oscuro con rayas verticales más claras; un atuendo que muy rara vez usó durante toda su presidencia. Contenta, exultante, feliz y sonriente.
La que salió de tribunales fue otra. Ostensiblemente afectada y dolida más allá de una falsa sonrisa, sin orbicular ni sigomático mayor, que sólo mostró unos instantes. Tras una muy larga pausa, en la que permaneció muda ante el micrófono, se recompuso y volvió la misma Cristina del final de su mandato. Completamente ajena a su circunstancia, lejos de sentirse una ciudadana cuestionada por la justicia retomó su personaje de líder del pueblo, aunque ya sin esa fuerza y ese brillo en los ojos que tenía antes de la campaña del año pasado.
Con un sinfín de ademanes amenazantes y acomodándose el pelo incontables veces (siempre ambos lados primero el derecho y luego el izquierdo) mostraba su nerviosismo como antes hacía con los micrófonos. Habló así durante más de una hora para repetir el escrito presentado en Facebook antes que en la justicia. Tema que apenas mencionó por escasos segundos, pero sólo para relatar lo que ella le “dijo” al juez. Esto genera un interrogante porque ella lo contó como si hubiera hablado con Bonadío pero según la información se limitó a presentar un escrito.
Sin embargo, como le sucede a Cristina habitualmente, cambió su lenguaje corporal cuando habla de su patrimonio. Al tocar el tema de la ruta del dinero K, más allá de la chicana esgrimida acusa el golpe, se señaló, bajó la vista, tiró el cuerpo para atrás y bajó los decibeles. Por eso sale rápido del tema y vuelve a su soliloquio.

En oratoria siempre decimos que lo más importante es el público; saber a quién se le habla. Cristina Fernández de Kirchner (a quién solo recordó una vez) habló como es su costumbre sin atender a la presa para su tropa propia y de a ratos sólo para ella misma. Como ayer cuando ante quince personas que la saludaban en la puerta de su departamento ella miraba y saludaba al horizonte donde no había nadie, salvo en su mente o en otra dimensión.  

sábado, 26 de marzo de 2016

Awada lo tiene todo

Por José María Rodríguez Saráchaga
Especialista en oratoria y lenguaje no verbal

Había gran expectativa por el primer discurso público de Juliana Awada, casi tanta como la que generó en su momento Máximo Kirchner en Argentinos Juniors.
Los ojos de la Argentina y el mundo estaban sobre ella y toda esa presión se manifestó en su discurso. Despampanante como siempre, lució un impecable traje claro que destacaba su figura, su rostro y una postura envidiable. Alta, espigada, con grandes ojos y una sonrisa perfecta, nuestra primera dama, nació para las cámaras.
Lamentablemente no la prepararon para semejante desafío. Leyó un texto que contenía preguntas retóricas, desaconsejadas por cualquier profesor de oratoria, figuras poco elaboradas y argumentaciones enrevesadas.
Los locutores solemos decir que nadie nace con tonos, hay que salir a comprarlos. La forma de hacerlo es con trabajo.
Así como nadie le marcó a Cristina que dejara de gritar o que cambiara su lamentable lenguaje no verbal; tampoco hubo alguien que corrigiera la lectura de Juliana, que además era innecesaria.
Un discurso leído de tres minutos hubiera sido fácilmente superado por uno “improvisado” de un minuto donde simplemente dijera lo mismo sin las aclaraciones y ejemplos agregados con calzador. El entre encomillado indica que un discurso improvisado es aquel que tiene una estructura simple, un final contundente y se practicó mil veces para que salga natural, fluido y sin nervios.
Siempre impresiona como una persona que habitualmente es suelta, inteligente y sólida queda deslucida por una floja preparación. Los nervios, la lectura y el discurso se trabajan y se arreglan.
En el mundo de hoy con una política absolutamente profesionalizada es extraño que nadie le avisara que iba a quedar expuesta a comentarios poco felices si arranca un discurso leyendo un texto que dice “Cuando uno quiere curar; estudia medicina. Cuando uno quiere construir una casa estudia arquitectura; no?”
Juliana Awada tiene todo para quedar en la historia como Regina Pacini de Alvear, sólo necesita desarrollar su oratoria.


martes, 1 de marzo de 2016

Mauricio-Cristina, el juego de las diferencias

Mauricio-Cristina, el juego de las diferencias

El ingeniero vs. la abogada
José María Rodríguez Saráchaga, experto en el análisis gestual de los discursos y fundador de Oratoria Consulting, explica los gestos, palabras e imágenes del primer discurso del Presidente ante la Asamblea Legislativa.

Macri abrió las sesiones ordinarias del congreso tras ocho años de Cristina Kirchner y desde mucho antes de comenzar su discurso estaba claro que el gobierno iba a plantear diferenciarse lo más posible de su antecesor. Todos los gestos, palabras e imágenes gritaban “Cambio” pero cuidando de no levantar la voz, porque eso también era parte del pasado.
Allá donde se veían largas colas de micros con militancia, exhibían avenidas vacías, los prolijos palcos del congreso reemplazaron a las barras amontonadas con banderas y papelitos; un pen drive sobre la herencia recibida tomó el lugar de las “enciclopedias” que se depositaban en las bancas; ante la improvisación, lectura y finalmente una nota de color con él fin de ciclo volvieron los ordinales para inaugurar el “centésimo trigésimo cuarto” en lugar del nac&pop “cientotrentitres” del año pasado.
Sin embargo, en su afán de diferenciarse tropezó con algunos errores conceptuales de Cristina Kirchner y de a ratos hizo un discurso para la tropa propia; especialmente al principio donde su alocución fue un tanto tecnocrática con abundancia de números que no comunicaban, otro rasgo característico de los discursos de la ex presidente a quien ni una sola vez mencionó por su nombre.
Conforme a las reglas de negociación Macri fue duro con los problemas y suave con las personas; denunció los inconvenientes, pero omitió los nombres propios y el único que usó más de una vez fue el de Nisman, ausente en la inauguración del 2015.Los gestos y ademanes así como los ojos son el espejo del alma.
Macri llegó al congreso con una sonrisa genuina de oreja a oreja; como dicen los libros de la especialidad con cigomático mayor y orbicular trabajando en conjunto, exultante ante su debut como presidente en el congreso. Cristina en la misma situación tuvo siempre un gesto adusto, casi no sonrió y cuando lo hizo fue de manera forzada con las comisuras hacia los lados y sin uso del orbicular.
En cuanto a las técnicas de oratoria propiamente dichas no podrían ser más opuestas; como tampoco podrían ser más distintos Mauricio Macri y Cristina Fernandez. “Un ingeniero que quiere hacer puentes” contra una abogada “que en otra vida fue una gran arquitecta egipcia”. Las hipérboles y la extensión que la técnica moderna desaconseja opuestos a casi un minimalismo de la palabra; ambos con un punto en común casi en un juego de opuestos complementarios. Los dos en sus discursos generan amor incondicional en los propios y odio acérrimo en los contrarios. 
Parecidos pero diferentes Macri no necesitó referirse al trágico 2001 como hizo Cristina durante ocho años (doce si contamos a Néstor) porque tenía mucho más a la mano en 2015. Tampoco precisó hablar de sí mismo, de su vida y su pasado durante horas, solo un pequeño repaso de los comentarios de algunos vecinos como solía hacer durante la campaña.A pesar de todo, las diferencias más grandes no fueron de formas sino de contenido ya que Macri se ocupó de usar todas las palabras que Cristina jamás pronunció: Narcotráfico, Terrorismo, Pobreza, Inflación, Desempleo y Corrupción.

viernes, 17 de julio de 2015

Cadena Nacional, entre el abuso y la pasividad

Perón solía decir que “para una trampa hacen falta dos cosas; un tramposo y un otario” Esta verdad continúa siendo dramáticamente cierta. Cristina Kirchner realizó hoy su vigésimo novena cadena nacional en lo que va del año a un promedio de cuatro por mes, casi una por semana. Esto sucede, principalmente, por dos motivos el primero es la falta de pruritos de la Presidente en ejercicio para pasar por alto su propia ley de medios y por el otro la pasividad de la oposición que lo permite. Escudados en que no tienen el control del estado, prefieren dejar hacer en lugar de pensar en cómo contrarestarlo. Hay miles de formas de ponerle un coto a este accionar autoritario pero evidentemente optan por quedarse en la queja. Sin ir más lejos ¿qué pasaría si tras cada cadena nacional saliera toda la oposición, o al menos sus principales exponentes, dando una conferencia de presa desmintiendo todas las inexactitudes en las que la mandataria incurre habitualmente y acusando la ilegalidad de la misma? O si usaran parte del dinero de la pauta publicitaria de la que ya disponen para poner un aviso tras cada discurso haciendo una contra-cadena virtual denunciando el atropello. Nadie les pide una huelga de hambre, ni que se encadenen al AFCA, ni que realicen un acampe en Plaza de Mayo, ni que corten la 9 de julio tras cada cadena; sólo se trata usar un poco la imaginación y actuar. Comunicación se trata justamente de eso; pensar en el público y cómo llegarle de la mejor manera.
Es muy nuestro echar culpas a los demás, en lugar de ver que hicimos mal y como lo podemos mejorar para cambiarlo. Gandhi pudo haber dicho que los ingleses tenían todas las armas, Steve Jobs que IBM era demasiado poderosa y Martin Luther King que su sueño jamás se haría realidad; sin embargo prevalecieron frente a lo que parecía imposible con el arma más fabulosa y barata de toda la historia de la humanidad; una idea
No pretendemos que quienes nos gobiernan estén a la altura de semejantes nombres pero por los menos es de esperar que tengan la inteligencia de un técnico de fútbol.

viernes, 1 de agosto de 2014

Cristina y el default

Cristina arrancó muy poco convencida de su discurso, vacilante y nerviosa. Con problemas de aire y una métrica que no es la suya.
En menos de 4 minutos llegó su primera autoreferencia
Llegó la mención a Nestor... esta vez escrita
Después de un comienzo muy flojo encarriló un poco.
Un acelere muy marcado
Después de mucho rato volvió a creer en lo que dice. Más allá de que coincida o no con la realidad
Cito a Menem "no los voy a defraudar"
Cristina intentó actuar un discurso de Nestor... hermoso para los Ultra K pero chocante para el resto de la gente
Kicillof con los ojos muy abiertos, una sonrisa muy tensa.
Errores conceptuales: “en unos años vaso a tener autoabastecimiento de petróleo, gas y electricidad  (pero cuando llegaron había autoabastecimiento energético y lo perdieron)
"No le hemos sacado nada a nadie para darle a otro  (nunca escuchó a hablar de las retenciones y del aumento a los impuestos)
Cristina "fondos buitres" Sigue con su eterno problema con las "eses"
Una mano sobrecargada de joyas también es lenguaje no verbal.
Cristina megalómana "no quiero pasar a la historia como Rivadavia"
Cristina cerró bien. El mejor cierre en mucho tiempo
Cristina en el balcón interno. A falta de plazas llenas buenos son los pasillos
El autismo político "están todos bien, pero no lo ven por los medios hegemónicos" Ni se le cruza pensar que la equivocada puede ser ella
Un tapado con lentejuelas Nac&Pop... También es lenguaje no verbal

Cristina sale al balcón y se olvida de la realidad. El aplauso de la militancia es su droga.

domingo, 2 de marzo de 2014

Inauguración de sesiones ordinarias

La locutora oficial anunció en tono de kermese “Hace su presentación en este predio”… se abrieron las puertas y apareció Cristina Kirchner con brillos y semi transparencias para inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso. Analizar su lenguaje gestual era complejo ya que una densa capa de maquillaje y las aplicaciones de botox la dejaban casi inexpresiva y solo permitía ver los cambios en la mirada y los movimientos de la boca. Por suerte nos quedaba su comunicación verbal y el resto de la no verbal para seguir trabajando.
La presidente, por primera vez lo dijo así con la “e” como corresponde, se mostró perdida en su propio laberinto numérico al punto que tuvo que pedir ayuda “Julián ¿Dónde tengo los papeles?” Tuvo serios problemas para cerrar los conceptos y hasta las frases. La muestra más evidente fue cuando arrancó una oración explicando un gráfico que no llegó a mostrar y pasó a contar una extraña anécdota de su marido, a quién llamó Néstor como volvió a hacer desde que abandonó el luto para concluir con un “Nene correte” dedicado a un camarógrafo.
Una mujer profundamente enamorada de sí misma, que adora escucharse por horas sin advertir que ya ni sus ministros, ni sus legisladores, ni siquiera sus militantes la escuchan, al punto que tuvo que repetir una frase, subir la voz y mirar a la barra para que estos advirtieran que era momento de aplaudir.
Hay que hacer una aclaración, en el Congreso Cristina Fernández no mintió en ningún momento. Cree plenamente en lo que dice y por eso se desespera para que nosotros podamos ver la misma realidad que ella ve y trata de explicárnosla como puede: “Todavía no aplaudan que quiero mostrar todo lo que hemos hecho" aunque finalmente admita “solo estoy largándoles cifras"
Lo más interesante del análisis del lenguaje no verbal de ayer fue, sin duda, la cara de los Kirchneristas. Prácticamente nadie asentía durante el discurso presidencial, ni le sonreía como en otros tiempos. Sólo Randazzo se mostraba extrañamente sonriente, casi exultante.
Sobre el final;  “ella”, como Cristina se llamó a sí misma unos minutos antes, intentó cerrar con fuerza un discurso largo, dubitativo y sin rumbo alguno. Solo atinó a gritar.
La salida fue lo más penoso. Si hay una imagen de debilidad total es bajar las escaleras agarrado de alguien... CRISTINA LO HIZO

miércoles, 17 de abril de 2013

Leonardo Fariña, Mentiras Verdaderas


Sin lugar a dudas, el lenguaje es la forma que tenemos los seres humanos para arribar a la verdad de los hechos. En este sentido tenemos que distinguir que hay más de una vía de comunicación cada vez que hablamos; por un lado tenemos el lenguaje verbal que se compone de las palabras que utilizamos y la verbalización de las mismas con tonos, matices e inflexiones y por otro el lenguaje no verbal que contiene el universo de los gestos, ademanes y mohines pero que va mucho más allá del lenguaje del cuerpo.  Es a través del estudio de estos temas se puede analizar los discursos de las personas e inferir la veracidad de sus dichos, como se puede ver en la serie “Lie to me” basada en el trabajo de Paul Ekman.
 Las declaraciones de Fariña
Hay claramente dos Fariña totalmente distintos. Por un lado está Fariña con Lanata. Un declarante suelto, distendido, canchero, sobrador y solvente. Lo más notable es la fluidez de su oratoria cuando explica el proceso de blanqueo del dinero donde exhibe una solvencia envidiable. Jamás titubea, ni siquiera a la hora de ejemplificar que siempre implica una complicación. A la hora de hablar de Lázaro y sus vinculaciones se mantiene fluido y lo poco que se observa de su lenguaje no verbal es coherente con su discurso. En el segundo video del mismo programa donde se lo ve completo, es absolutamente sincero. Incluso cuando Lanata intuye el porqué de su primer encuentro, Fariña acusa el golpe y admite que era verdad con sus dichos y sus gestos en perfecta sintonía. Los momentos en los que se refiere a Perez Gadín y Rossi son de un enojo genuino y manifestado claramente en el cambio del tono de la voz y su actitud corporal. Hay un solo momento del encuentro donde su alocución se contradice con sus gestos y es a la hora de hablar de Néstor Kirchner, en esos párrafos parece fabular y hasta cambia la respiración. En la parte final cuando habla de “la Rosadita” y Gotti también su proceso de armado y comunicación es sólido y concordante, con una carga de genuina preocupación en su expresión.
Otra persona totalmente distinta es el Fariña de intrusos. Vacilante, trastabilla, con un vocabulario ajeno por momentos. Exhibe contradicciones incluso en la misma oración. Ya de arranque dice: “tanto en la primera cámara oculta como en la supuesta cámara oculta ya sabía que… él me estaba grabando; en realidad en la primera cámara oculta yo presumía que me estaba grabando”. Más tarde cuando manifiesta que todo lo dicho en el programa de Lanata ya estaba en los medios, no miente; se muestra tranquilo, relajado y seguro. En ese párrafo habla de corrido, sin baches y con una dicción correcta. Todo esto desaparece cuando intenta explicar el entramado por el cual se habría prestado a las grabaciones. Es muy notable y llamativo la forma en que estira los fonemas, el sonido de cada letra, cuando se pone nervioso. Priiimera cámara oculta, más tarde dice preeesummmía y luego “intereeeeses que reeepreesennnta” al referirse a Lanata. Podría afirmarse que toda esa presentación la vivió como una travesía por un mar enrarecido en el que nunca consiguió hacer pié.


sábado, 6 de abril de 2013

Monólogo sin muertos



Por José María Rodríguez Saráchaga*

Como cierre de “El Hacedor”  Borges incluyó un cuento maravilloso con Quiroga y Rosas “Dialogo de muertos”.  Allí, el tigre de los llanos le advierte al Restaurador de las leyes: “También las piedras quieren ser piedras para siempre, y durante siglos lo son, hasta que se deshacen en polvo. Yo pensaba como usted… pero aquí aprendí muchas cosas”.
Así como Don Juan Manuél, el discurso de Cristina se niega al cambio y su oratoria tropieza una y otra vez con las mismas piedras. Hoy se esperaba el discurso de una estadista que reconociera su responsabilidad y se pusiera por encima de la política para tratar de remediar los estragos de la tragedia; pero sobre todo un discurso que contuviera a los familiares de las víctimas o un pedido de perdón a los que lo perdieron todo. Nada de eso paso, el mensaje fue ajeno y distante. Un “falso vivo” muy desprolijo donde podía verse el atardecer por la ventana de la casa de gobierno mientras que a los inundados ya los había cubierto la noche.
Se la vio excesivamente nerviosa desde un comienzo; casi saltando en la silla, los “ehhh” se le acumulaban al final de cada párrafo.  Increíblemente complicada se tropezaba con sus papeles cuando empezó a desparramar números que además ella misma calificó de “estimativos”. Quizá ese mismo nerviosismo la llevó a buscar apoyo en un interlocutor fantasma a quien se dirigió varias veces durante su alocución cada vez que necesitaba confirmación.
Así, acelerada y extensa los deslices comenzaron a brotar, “vuelvo a reiterar”, “el Barrio Mitre es créame una palangana”,  "Saavedra se hubiera llamado Venecia o transatlante", “helicopterista”, "el prójimo es el otro" y para peor se refirió a “personas que quieren sacar rédito de esta situación”, mientras estallaba en Youtube, Facebook y twitter el altercado entre Miceli y Larroque acusado justamente de proselitismo.
Párrafo aparte merecen las contradicciones; en un momento  comenzó a pegarle a los “movileros” de TN y el Trece pero no se entendía bien el porqué hasta que una frase lo aclaró todo “es muy bueno el periodismo, pero hay cosas que no debería mostrar” defendiendo supuestamente la dignidad de los damnificados,  decoro del cual los privó al sentenciar “los refugiados, si ya sé que eran evacuados, pero a mí me parecían refugiados”.
La contradicción entre su lenguaje verbal y no verbal es constante y ya lo hemos analizado en infinidad de ocasiones, solo vamos a destacar su constante negativa con la cabeza mientras afirmaba distintas situaciones y la más significativa cuando dijo "...lo importante es que la ayuda le llegue a los que lo necesitan... a los que los necesitamos... la necesitamos todos..." y se señalaba a ella misma. Sinceramente no se entendió como tampoco se comprende para qué grabar un mensaje y no corregirlo; ¿Nadie se dio cuenta? ¿Nadie le avisó que estaba saliendo mal?
Con el “Yo” como muletilla infatigable a lo largo de su exposición dejo para el cierre la infaltable autorreferencia, en este caso ella también sufrió una inundación.
No hubo tiempo para más, las decenas de víctimas, quedaron sin mención, solo un par de casos puntuales estratégicamente seleccionados: una Abuela de Plaza de mayo en la Plata y una señora del Barrio Mitre como para equiparar los tantos entre la Capital y Provincia en un partido que se le hacía cada vez más insoportable con el correr de los minutos. Por eso se apresuró a cerrar este Monólogo sin Muertos; quizá se hallaba perdida como lo estaba Rosas en el cuento de Borges, tal vez se dijo a sí misma “estos lugares y esta discusión me parecen un sueño, y no un sueño soñado por mí sino por otro”

*Fundador de Oratoria Consulting

lunes, 21 de enero de 2013

Reasumió Obama sin chori y sin micros


La asunción de Obama debería generarnos admiración y envidia. En tan solo diecinueve minutos dio una cátedra de corrección y capacidad para transmitir un mensaje.
Para muchos teóricos de la comunicación el lenguaje no verbal es mucho más que el idioma del cuerpo; es todo lo que se dice sin palabras. Y en eso también fue una cátedra. Ni una bandera partidaria, ni un prendedor tan siquiera; todo el discurso desde la elección de las palabras, los tonos, los gestos y la ornamentación coincidían para transmitir un único concepto dicho y explicado de todas las maneras posibles. Un concepto tan simple y universal que nadie puede atacar. Trabajar todos juntos. “No tenemos la enfermedad de creer que un gobierno tiene por si mismo todas las respuestas"… así nomás, sin mesianismos, ni demagogias.
"El pacífico traspaso de un presidente a otro es lo que nos diferencia de los demás países" una vez más la reiteración que suma, aquella que se hace desde otro ángulo, la que aclara sin repetirse. “Tenemos que avanzar todos juntos como una sola nación y un solo pueblo"...
Todo dicho con una sonrisa y sin perder autoridad ni firmeza. “Todos fuimos creados iguales" algo muy distinto a nuestro “somos todos iguales”; acá se marca la diferencia sutil y abismal entre la democracia y el populismo. Ningún tema importante quedo fuera de la agenda que incluyó a inmigrantes y gays sin demagogias remarcando una vez más su condición de presidente de todos los americanos, sin partidismos, sin demagogias, sin chori y sin micros.
José María Rodríguez Saráchaga

jueves, 4 de octubre de 2012

Claro Triunfo de Romney


El campeón defensor se presentó fuera de forma y lo pagó caro.
Aquí tiene un resumen minuto a minuto del partido… perdón del detate
Arrancó bien Obama tratando de marcar la cancha, muy buen contragolpe de Romney un arranque muy bien pensado, encajo perfecto. Estuvo tan bien planificado que sin importar lo que hubiera dicho el presidente iba a funcionar.
Envidiable el nivel de conocimiento y manejo de los candidatos saben todos los datos y variables con increíbles niveles de detalle. Romney golpea duro y la cara de Obama acusa recibo. Afiladísimo Romney ya lo desmintió y corrigió 3 veces, incluso tiró chiste que hasta Obama festejó. Romney totalmente enfocado con la gente, la cámara y el moderador; Obama sin contacto visual, sin peso, ni fuerza, esta perdiendo distancia.
Obama hasta ahora es una sombra del que arrasó en los de hace 4 años.
Romney ataca “si redujo el déficit en un trillón porque seguimos teniendo un trillón de déficit? Quiere decir que no hizo su trabajo. GOLAZO.
Obama colgado del travesaño agita el fantasma de la abuela que murió 3 días antes de su elección. de donde me suena???
Cada cuatro años digo lo mismo vean como funciona un país en serio. La calidad del debate y de los contendientes explica su lugar en el mundo… y el nuestro.
Romney “como hombre de negocios necesito saber las regulaciones, necesito saber que están ahí y cuales son para poder trabajar”.
Pasaron dos medias horas en la primera Romney arrolló en la segunda mantuvo la ventaja y hasta la estiró un poco más.
Obama presidente vacila mucho, duda y hasta se pierde… el peso de los cuatro años de gobierno? Donde quedó la fuerza del Obama candidato?? Otro golazo de Romney “su ejemplo es la prueba de lo que estoy diciendo”. A 15 minutos del final Romney aumenta la distancia, esta firme fuerte y entero. Obama ni lo mira. El cierre de Obama se lo ve golpeado, resistiendo y tratando de mostrarse de pié. No se le puede pedir más. Trato de ser sentido y empático. Romney entero y sonriente, mirando de frente a la cámara y el público. Y se da el lujo de destrozar la futura posible presidencia de Obama.
Romney salió con todo y agarro a Obama fuera de forma, veremos que pasa en la revancha
José María Rodríguez Sarácahaga
Director Oratoria Consulting
www.oratoriaconsulting.com.ar

domingo, 12 de agosto de 2012

Vean porque gana el Kirchnerismo.


El Gobierno de la ciudad replica REPITIENDO el aviso de la nación. Era por si alguno no lo había visto???
Tema 2: un texto negro sobre blanco extenso y aburrido para contestar un video con locución????
Tema 3 las fotos de Nación y Clarín de hoy de Mauricio, triste abatido y derrotado con un fondo que parecía una lápida, no había un jardín una plaza, no pido creatividad como para salir en su despacho con la ventana abierta y la casa ROSADA de fondo pero un poco más de oda no podíamos poner???


http://www.clarin.com/politica/Gobierno-replica-Presidencia-difunde-Internet_0_754124839.html